Principios SOLID
Los principios de programación orientada a objetos SOLID son necesarios para crear software funcional y mantenible a largo plazo basado en programación orientada a objetos (POO).
Los principios básicos de SOLID son:
- Responsabilidad única - cada objeto tiene solo una responsabilidad (objetivo), que a su vez debe estar representada por una clase separada. Por ejemplo, extraer datos de una base de datos y posteriormente validarlos deben tener clases diferentes para que estos dos procesos no se mezclen entre sí.
- Abierto/Cerrado - las clases deben estar abiertas para la extensión y la adición de nuevas tareas y al mismo tiempo cerradas para la modificación del código principal. Por lo tanto, se pueden agregar otros módulos y funciones a la clase, pero el código fuente debe permanecer sin cambios.
- Sustitución de Liskov - todas las subclases creadas deben mantener y demostrar el comportamiento (tareas realizadas) de su clase padre.
- Segregación de la interfaz - las interfaces grandes deben dividirse en otras más pequeñas y específicas para no sobrecargar a los usuarios con información innecesaria.
- Inversión de dependencias - los objetos de niveles superiores, por ejemplo, las clases, no deben depender de módulos de niveles inferiores, sino que todos deben depender de abstracciones.
Véase también
-
principio
DRY,
que divide el software en componentes pequeños -
principio
KISS,
que supone la renuncia a la complicación del software -
principio
YAGNI,
que supone la renuncia a la funcionalidad excesiva del software -
principio
CQS,
que asigna a cada función solo un comando -
principio
LoD,
que se aplica en el desarrollo de software -
principio separación de responsabilidades,
que se aplica en el desarrollo de software